Recibes la billetera de tu gremio sin costo. Validas la factura de tu compra y el cashback entra a tu saldo. Lo canjeas en la red de tu propia comunidad.
El comercio paga publicidad que no puede medir. El profesional gremial no recibe beneficios que le sirvan. Nosotros cerramos el círculo con una prueba verificable: la factura electrónica.
Cada dólar de cashback que financias está respaldado por una factura real, con su clave del SRI. Ves ventas atribuidas, clientes nuevos y recurrentes. Sin estimaciones.
Un solo saldo por comunidad, que acumula con lo que ya compras. Sin mínimos imposibles por tienda y sin tener que cambiar tus hábitos.
En Ecuador cada factura electrónica ya tiene una clave única de 49 dígitos asignada por el SRI. La usamos como comprobante de compra: no necesitas que el local instale nada.
Tu gremio, universidad o asociación te entrega la billetera de tu comunidad. Es gratuita y vive en tu teléfono.
Compras donde siempre y registras la clave de acceso de tu factura. Verificamos que sea auténtica y que no se haya usado antes.
Usas el saldo como descuento directo con los afiliados de tu comunidad, o por productos del catálogo.
Cada gremio tiene su propia red de afiliados, su identidad y su saldo. Eso hace que el cashback que financia una marca circule entre negocios de su mismo sector.
Maestros y contratistas. Cemento, acabados, herramienta y ferretería.
Estudiantes de las universidades de la ciudad. Comida, café, copias y tecnología.
Cooperativas y transportistas independientes. Lubricantes, llantas y repuestos.
El afiliado financia el cashback de sus propias ventas verificadas. Nada se paga sobre ventas que no puedas comprobar con una factura.
Abre tu billetera en segundos o afilia tu marca a la red de su gremio.